Caja NegraDiseñar un local de empanadas para los aeropuertos más importantes del mundo.
El desafío
Diseñar un local de empanadas argentinas para los aeropuertos más importantes del mundo.
La pregunta de fondo no era de comida sino de espacio. ¿Qué clase de local podría justificarse en un aeropuerto del siglo XXI que ya no se parece al aeropuerto del siglo XX? La respuesta no podía ser arquitectónica: tenía que ser conceptual.

El campo "de___ a___" en el frente del kiosco no es decoración: es la promesa estructural de la marca. Cualquier ruta es la ruta. Cualquier destino, cualquier salida.
Diagnóstico
El aeropuerto no sólo es un no lugar sino que también permanece como un lugar predecible. Nos sabemos de memoria la secuencia aeroportuaria. La persona que viaja pasa por migraciones, desganada pasea por el freeshop. Arrastra el carry on hasta un café y se sienta.
Habíamos imaginado el futuro con múltiples dimensiones. Espacios que se agregan al presente creando una capa múltiple de vivencias. Entonces, un aeropuerto no debería ser sólo una mole de acero y vidrio templado. Si podemos volar, planear excursiones a planetas lejanos y sumergirnos sin límites en internet, la experiencia de viajar debe amoldarse al espíritu de época.
El siglo XXI conoce a unos nuevos ciudadanos
Un nómade es alguien que busca vivir en el mundo. Pero realmente vivir en el mundo: habitando muchos espacios y deconstruyendo la idea de territorio. Nosotros buscamos acompañar este lifestyle internacional que se multiplica.
A global nomad is a person who is living a mobile and international lifestyle. Global nomads aim to live location-independently, seeking detachment from particular geographical locations and the idea of territorial belonging.
La solución
Caja Negra.
Desde una pequeña ventana, nos entregan una caja con las empanadas que ordenamos. Carne suave. Carne picante. Pollo. Humita. Fugazzeta. Zapallo y Queso. Verduras.
Podemos tomar cualquier ruta. El futuro no es otra cosa que potenciar la creatividad del individuo.


Subimos al avión con la caja que salió de la caja. Se abren dimensiones geométricas de la realidad y nosotros somos protagonistas del cambio constante. Rompimos una forma lineal de pensar, porque una caja tiene varias direcciones. Cada ángulo es importante y se entrecruza, al igual que los destinos.

De Madrid a Berlín no hace falta más que esto. Una caja negra.
La historia de la especie humana ya no es la ejecución de un plan secreto de la naturaleza. Ahora estamos nosotros a cargo.

